Se fue fumando:
“si llamamos Tierra a un planeta de mares
¿por qué no llamar Amor a esto?”

Después llegaron los de afuera.

La resistencia fue fútil,
mi especie sucumbió con sonrisas desganadas.

Entonces rescataron y miraron
fotos cuadros libros
todas las películas
y en todas vieron lo mismo:
gente filmando películas.

(Preferible hubiera sido ser lente y encuadrar
cada perla de compasión, cada belleza
cada paso inesperado de pasión
en esta lúgubre comedia de canallas)

Pinturas, libros y cintas
forman hoy El vertedero
la única, hermosa isla
que asoma en la superficie
del océano global.

Cuando el sol asesta
la cima fulgura
como si conservara las viejas llamas:
dicen que es algo realmente digno de ver.

Juan Moretti
(Fílmico)